Nacemos, vivimos un breve instante y morimos. Es algo que lleva sucediendo mucho tiempo. Y la tecnología no ha cambiado mucho eso, si es que acaso lo ha hecho.
Hoy, de haber vivido, cumpliría años Charles Robert Darwin. Doscientos años.
Para conmemorar la fecha en multitud de lugares de la WEB se habla, menciona, se lee o se discute acerca de Darwin.
Quizá la experiencia más llamativa sea la de Blog for Darwin , un blog para reunir todas las aportaciones de la blogosfera en torno a la figura de este eminente científico y su obra (hay ya 122 blogs que se han adherido a la causa y siguen aumentando. Entre otros, éste de aquí, BGYP, de los chicos/as de Cuarto B)
Para relajar un poco la cuestión, les recomiendo este acercamiento humorístico-musical al hecho Evolutivo.
"Fue una gran suerte para mí poder relacionarme con la Señora Curie durante veinte años de sublime y perenne amistad. Su grandeza humana me admiró cada vez más. Su fuerza, la pureza de su voluntad, su austeridad para consigo misma, su objetividad, su juicio incorruptible… todas esas cualidades eran de un carácter tal que pocas veces se hallan en un mismo individuo.(…)Si la fuerza de carácter y la devoción de la señora Curie estuviesen vivas en los intelectuales europeos, aunque sólo fuese en una pequeña proporción, Europa tendría ante sí un futuro brillante." (Albert Einstein)
La científica que consiguió dos Premios Nobel también tuvo una actuación más que reseñable durante la I Guerra Mundial (1914-1918) organizando unos rudimentarios, pero efectivos, equipos móviles de rayos X para asistir a los heridos de esta confrontación bélica. A partir de donaciones del pueblo, a base de constancia y coraje, echando mano de su hija Irène que se convirtió en su ayudante (tenía 16 años) consiguió atender con sus "petit Curie" a cerca de un millón de heridos. Lo cuenta mejor y más desarrollado Fernando del Alamo, omaladed, en su Historias de la Ciencia.
"Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!”
Traducción del mítico discurso de Martin Luther King pronunciado a los pies de la estatua de Lincoln, Washington D.C. 28 de agosto de 1963, con el añadido del vídeo del mismo discurso colgado en Youtube. Palabras intemporales, que aún mantienen su vigencia y su emoción.
Millones (sí, millones) de imágenes históricas de todos los posibles ámbitos que se nos puedan ocurrir...
Para realizar una búsqueda tipo en este ingente banco de recursos basta con indicar algún tipo de criterio de búsqueda (un tema, un nombre, una efeméride) y añadir a continuación source:life en el cajetín ya archiconocido de Google.
La Blogosfera (ese miniuniverso dentro de la RED poblado de blogs del más variado pelaje) cuenta con un interesante repertorio de autores dedicados a esto de revivir tiempos pasados. A pesar del lógico estilo personal de cada uno, cuando empecé a leer blogs de Historia me llamó fuertemente la atención el hecho de que están escritos utilizando un lenguaje muy accesible y cercano, que rehuye de tecnicismos innecesarios y que tampoco abruma ni acompleja al lector con una avalancha de datos, fechas y nombres. Esto último no resta para apreciar como existe un arduo trabajo de documentación en muchos artículos, en los cuales se ha sacrificado ese afán numérico o memorístico, que muchos recordamos angustiados de cuando estudiábamos Historia, para ofrecer un texto atractivo, en el cual prima el factor humano sobre el meramente estadístico. Para acabar el cóctel, resulta admirable el entusiasmo que se deduce de un trabajo voluntario caracterizado por una constancia digna de elogio a fin de poder ofrecer retazos de Historia para todo aquel que disponga de una conexión a Internet.
Me parece a mi, (a fin de cuentas, lego en esta materia, así que tómese esto como opinión personal no autorizada) que este estilo casi coloquial, algo desenfadado y ese rebuscar en la anécdota o en la biografía (que a mi al menos me permite creer entender motivos y personajes de otros tiempos), puede ayudarnos para que nuestros alumnos se enganchen un poco a la Historia y, ya de paso, por si fuera poco, al sano ejercicio de la lectura.
Aquí van, pues, un ramillete de recomendaciones que creo de lo más florido de esa Blogosfera Histórica: